lunes, 28 de noviembre de 2011

Grandes Autores para una gran colección

Ante la reciente presentación del Séptimo Libro de la Colección "Soñando Futuros" titulado "Ávila Soledad Sonora" y que tiene a la capital abulense como protagonista. Desde el Blog de Valores-Espina comenzamos una nueva serie de entradas en las que presentaremos a los más de 200 escritores, poetas, escultores, ensayistas, pintores, fotógrafos, cineastas que ya han formado parte de esta colección.
 Hoy comenzamos con un abulense, un palentino y el zamorano gracias al cual comenzó a hacerse realidad este proyecto cultural.



Rodríguez Fernández, Carlos. Zamora, 1940.

Ingeniero de Obras Públicas y Arquitecto Técnico. Ha prestado servicios como Funcionario del Estado en los primeros años de actividad profesional. Después se ha dedicado al mundo de la empresa. Fundador del Grupo INZAMAC, desde hace más de 27 años, esta malla empresarial dedicada a la Ingeniería Auxiliar de análisis de obra y control de Calidad, se ha implantado en todas las autonomías de España y opera también en Chile, Perú, Portugal, Polonia, y Argelia. Es el fundador de FORCAL y principal impulsor del proyecto.








  Jiménez Lozano, José. Langa, Ávila.

Se licenció en Derecho por la Universidad de Valladolid, en Filosofía y Letras por la de Salamanca y en Periodismo por la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid en 1962. Desde 1958 colabora en “el Norte de Castilla” del que ha sido redactor, subdirector y director (1958-1995). Colaborador en revistas nacionales y extranjeras  es poeta (Un fulgor tan breve, El tiempo de Eurídice, Pájaros Elegías menores, Elogios y celebraciones..) ensayista (Guía espiritual de Castilla, Meditación sobre la libertad religiosa, La ronquera de Fray Luís de León y otras inquisiciones, Los cementerios civiles y la heterodoxia española) y novelista (El Sambenit, La boda de Ángela , Teorema de Pitágoras, Las sandalias de Plata, Agua de noria ). Premio Cervantes en 2002, ha sido también galardonado con de la Crítica, el Nacional de las Letras Españolas, el Luca de Tena y Medalla al Mérito en Bellas Artes.

Cuesta Calvo, Ángel. Palencia, 1931.

Pintor prolífico y de dilatada carrera, ha llevado a cabo desde 1999 hasta 2010 más de ochenta exposiciones individuales y muchas más colectivas. Su obra se orienta en dos líneas paralelas, una figurativa y la otra de corte abstracto y constructivista. No deja de indagar e innovar y esporádicamente también realiza pequeñas esculturas, carteles, ilustraciones para libros, etc. Ha comisariado varias exposiciones, publicado litros temáticos de plumillas, dibujos y acuarelas como “El románico palentino”, “El gótico palentino” o “Palomares”, la carpeta de láminas “Sevilla la bella”, distribuida en la Expo 92 y colecciones de láminas en sepia distribuidas por El Norte de Castilla y Diario Palentino. Actúa como jurado en varios certámenes de pintura.

jueves, 3 de noviembre de 2011

RENTABILIZAR EL MUNDO DEL SABER


Los empresarios debemos adquirir un único compromiso social prioritario: mantener el mayor numero de puestos de trabajo durante esta gran crisis y luchar denodadamente por salir de ella con el menor coste posible, tanto social como económico.

Hay que instaurar lo que yo vengo llamando, en recuerdo de Antonio Machado, valores-espina, bien es cierto que cuando se empiezan a aplicar, producen cierto dolor y molestia, pero con la práctica cotidiana sirven de satisfacción y tranquilidad.

Me refiero a la verdad, a la honradez, al cumplimiento del deber, a la no codicia desmesurada, al abandono del egocentrismo y a pensar un poco en los demás, a la valoración del esfuerzo y al reconocimiento al que más trabaja y no al que más tiene. Son valores que debemos recuperar con la máxima urgencia y empezar a exigirlos en nuestras escuelas y centros de educación. Son valores con los que se debe tratar de impregnar a la sociedad entera.

Si no lo hacemos es posible que salgamos de esta crisis económica viviendo peor y trabajando más y, aún así, el verdadero problema, el verdadero mal, tampoco lo habremos sanado.

La única forma que existe de poder llegar a realizar esta gran metamorfosis de la sociedad, es el convencimiento y trabajo de todos, al que debemos aplicarnos decididos para que el esfuerzo no sea en vano.

Las empresas, los empresarios, somos la amalgama imprescindible de esta sociedad capitalista y por tanto somos los mas interesados en que el problema se resuelva y se resuelva bien, no podemos ni debemos dejarlo sólo en manos de los políticos y no es bueno que la recuperación de los valores se politice o se deje en manos de las religiones, debemos tratar de que, a través del llamado mundo cultural, se vaya difundiendo esta forma de vivir basada en la implantación y practica de valores éticos y humanos y que sea la sociedad completa la que lidere el necesario cambio.

Por otra parte nosotros mismos debemos replantearnos nuestras políticas empresariales, tenemos que valorar las consecuencias de ciertas prácticas y dejaciones que bajo la etiqueta de la normalidad han creado un sistema asfixiante y en algún caso propicio a prácticas de dudosa ética

Si, además, conseguimos, en este dramático momento en que las ideas son el producto más demandado y necesario para seguir compitiendo, que el mundo del saber, el mundo del conocimiento y la cultura en general, colaboren con nosotros, podemos y debemos saber rentabilizarlo.

Carlos RODRIGUEZ
Presidente de FORCAL

martes, 18 de octubre de 2011

GLOSARIO (APRESURADO) PARA LOS NUEVOS TIEMPOS DE LA EMPRESA


Liderazgo

Es un término escurridizo y frágil. Che Guevara ha presidido durante décadas el pensamiento ingenuo de muchos adolescentes. Era un líder. Y también Bob Dylan, Mose Dayan, Picasso y su Guernica, Gandi, Luther King… Y, desde luego, John Fitgerald Kennedy y Mao Tse Tung, Pero también una legión de santos, de premios nobel, de poetas, músicos, artistas legendarios de cine y, en nuestros días, por citar ejemplos recientes, Mario Conde, Leo Messi, Belén Esteban…Una lista, en fin, interminable  y  muy asimétrica.

La sociología   contemporánea ha desacralizado, en cierto modo, a los líderes clásicos. Les ha hecho descender del intocable nimbo de los mitos y les ha sometido, como a los libros,  los discos y  las modas, a un baile estresado, a  un “sube y baja” vulnerable en  las resbaladizas  listas de éxito. No es líder todo lo que reluce.

Por eso hoy tendemos, más bien, a contemplar  al líder  no como un meteorito adornado de seducción y  carismas extraños, sino como un tipo con  virtudes, con hábitos tenaces. Estamos, de alguna manera, socializado el liderazgo, haciendo de él una necesidad en la empresa,  un  estilo de mando,  un ejercicio espeso de trabajo y persuasión,  una constancia, un talante ético y   una postura utópica frente al espesor de los problemas cotidianos. No es posible una empresa  sin un líder. Y no es posible un líder sin dosis grandes de racionalidad, información actualizada, instinto de equipo y, a partes iguales, humildad y arrojo. Importa menos que sea guapo, tenga la barba arreglada, se vista en Armani o no dé bien en un póster para la habitación de universitarios.




PROMS, un modelo de mecenazgo

El 10 de agosto del año 1895 se celebró el primero  de los PROMS, un legendario  programa de conciertos que se celebran en el Royal Albert Hall de Londres, durante los meses de verano   dando lugar a un mítico acontecimiento, referente mundial de la música. Los mejores conjuntos, los más acreditados directores, la crema de las sinfonías  clásicas. Moviliza cientos de miles de seguidores en el mundo cada año.

Los PROMS fueron fundados por el empresario Robert Newman,  en colaboración con el director de orquesta Henry J. Wood y son un exponente  emblemático de eso que llamamos esponsorización, patrocinio o mecenazgo. Son la obra de un  patrón de empresa, empeñado en promover la educación musical en capas amplias de la población.
Los mecenas han existido siempre, desde Pericles en la Grecia clásica hasta Guggenheim en nuestros días. Brillaron hasta deslumbrar  en el Renacimiento -los Médicis, Borgia, Sforza,  Gonzaga-  y su estela se ha mantenido pujante en la historia moderna y contemporánea –Francisco de los Cobos, Duques de Alba, Lázaro Galdiano, March, Rokefeller, Barón Thyssen- en un inacabable inventario de familias y prohombres.
Han rescatado genios potenciales que sin su respaldo se hubieran disuelto en el limbo abstracto de la gente corriente, de la masa. En el mecenazgo se han cosechado estilos artísticos, descubrimientos científicos, obras inmortales del pensamiento y de la literatura. Ellos, los mecenas, los patrocinadores, han contribuido a elevar los niveles de salud mental , a hacer la vida más confortable, en un clima libre de cultura y creatividad del espíritu.
Hoy el mecenazgo debe adquirir  perfiles corporativos y con una cierta tonalidad  ética. Los empresarios en su conjunto, como gestores de recursos financieros, mediante una adecuada reordenación legislativa -la ley de mecenazgo, por ejemplo- pueden jugar un papel primordial en el mantenimiento y creación de nuevos yacimientos de cultura. Máxime en esta hora en que la crisis amenaza  con provocar una sequía severa en las finanzas de las administraciones públicas y de otras entidades que han sido  proverbiales agentes de difusión cultural en nuestro país.

I+d, la cuarta clave

Como es sabido en música hay tres claves fundamentales -la clave de sol, la clave de fa y la clave de do- que marcan la pauta del abanico de interpretaciones. ¿Tendremos que introducir una cuarta clave para crear armonías nuevas  en el quehacer empresarial? Porque en clave de re, hay, un sin fin de términos  -regeneración, reactualización, reanimación, recuperación, renovación,  por citar media docena de ellos- que están llamando con desesperada insistencia a las puertas del mundo de la empresa.

Hay también otros términos relacionados  por la clave de  re.  Estos no tienen la cortesía de  llamar a la puerta y suelen albergar en su vientre una metralla imprevisible.  Son por ejemplo recusación, rebeldía,  revanchismo, resistencia,  revolución,...  ¿Estamos aún a tiempo de elegir la clave apropiada?.

Lo que entraña las  míticas siglas I+D  ya no es algo negociable, porque la experiencia real en las última décadas lo ha convertido en obvio. Se trata de invertir en investigación  y desarrollar tenazmente las consecuencias de este nexo, en sus aplicaciones a la producción de bienes y servicios. A eso le llamamos innovar. El conocimiento es un caudal, una materia  básica, tan imprescindible en la vida de la empresa como el combustible,  las fuentes energéticas o los flujos financieros. Se encuentra  en  yacimientos determinados (universidades, equipos científicos, trusts de investigación, fundaciones  think tanks nacionales e internacionales…) No es inflamable como el gas o el petróleo, no entraña riesgos de catástrofes. Su escasez,  no digamos su ausencia, en cambio, puede ser devastadora para la empresa.






las otras gestiones

Atribuimos al perfil estándar del empresario, un arco de cualidades que nadie discute: dedicación denodada al trabajo de cada día, olfato para descubrir nichos de mercado,
relaciones finas con la administración y el mundo de la finanzas, buen conocimiento de su plantilla para  impregnar los cuadros con motivación y estímulo profesional, visión para anticiparse a los problemas del futuro. Dicho con otras palabras hablamos de los territorios inevitables del gestor: gestión de recursos humanos, gestión financiera, gestión comercial, gestión de relaciones públicas…

Pero conviene recordar que  no se agotan aquí todas las necesidades y funciones del manager, del management.  En los manuales de psicología se estudia un asunto al que se  designa con el  raro nombre de  alexitimia. Y significa  un cierto fracaso en la gestión de las emociones. En su modo más severo se convierte en una patología fronteriza con el autismo. Revela la incapacidad del sujeto en el manejo de sentimientos, en el modo correcto de expresarlos  e incorporarlos de modo coherente al cuadro de decisiones y a su proyecto personal de vida. Es un fallo frecuente. Una de cada seis personas, según los psicólogos puede verse afectado de alexitimia.

Hoy hablamos con mucha frecuencia de ingeniería financiera, aplicada incluso a las cartillas de ahorro. También empieza a hacerse tópica la expresión “ingeniería del alma”, o sea de  los adentros, de la interioridad más intransferible, de la personalidad que somos. Una gestión incorrecta de ese mosaico de sentimientos en que consistimos cada uno de nosotros (el miedo, la tristeza, la alegría, el buen  o mal humor, el asombro, el deseo de placer, la ambición, el amor, el desprecio, la ansiedad, el pánico, la soledad, la nostalgia…) condicionan de modo definitivo eso  que es vital para un empresario: el cuadro o marco apropiado de decisiones. El verdadero guardián de este santuario tiene un nombre muy aceptado en las ciencias psicológicas: la inteligencia emocional. Es la sala de calderas, sin cuya puesta a punto permanente, lo que tradicionalmente hemos llamado atributos del buen empresario puede verse lastrado de raíz: la vocación, la pasión, la confianza en sí mismo, la honestidad, la ejemplaridad, la visión de futuro, la creatividad de gestión.

Gonzalo BLANCO
Editor y escritor
Coordinador de la Colección Soñando Futuros (FORCAL)

jueves, 6 de octubre de 2011

Cultura y Empresa


No es un fenómeno nuevo la relación entre empresa y cultura. A lo largo de la historia siempre existieron mecenas que protegieron a escritores, poetas y artistas estableciendo una especie de acuerdo de mutuo beneficio y aún hoy en día son numerosas las instituciones y fundaciones empresariales y financieras, que incluyen en sus planteamientos el apoyo a la cultura y se benefician de los resultados de ese apoyo.

Y no estamos hablando de “negocio” en sentido estricto. No siempre el apoyo de la empresa a la cultura supone un beneficio económico directo, sin embargo sí produce, en muchas ocasiones, un plus de valor añadido a lo que la firma productiva, en términos globales, lleva a cabo. Un plus, no sólo dinerario como las desgravaciones fiscales que comportan este tipo de iniciativas, sino también de prestigio social que, en última instancia se puede traducir también en rentabilidad económica a corto o medio plazo por la vía de la publicidad barata y selectiva.

La implicación empresarial con la cultura, supondrá revertir en la sociedad parte de lo obtenido de ella, en forma de belleza, creatividad e imaginación y, en contrapartida, ésta devolverá reconocimiento público a una labor con alto grado de altruismo, lo que en definitiva será una propaganda valiosísima, que hará destacar los mejores valores de quienes se impliquen en la ayuda a la actividad intelectual por encima de quienes no lo hagan, por más que estos últimos se vuelquen en publicitarse, con los típicos “lugares comunes” de la publicidad clásica y por los medios tradicionales (TV, radio, prensa, buzoneo…).

Muchas veces resulta más eficaz la propaganda subliminal e indirecta que la frontal y siempre tendrá más “nombre” y será más considerada una entidad empresarial que mantenga un programa de exposiciones, patrocine un congreso de escritores o artistas, instituya un premio de poesía, teatro, pintura o música, o mantenga una apuesta editorial, que aquella que se limite a invertir todo el dinero que destine a publicidad en simples spots, aunque a corto plazo pueda parecer que produce un mayor rendimiento, pues el reconocimiento social que el patrocinio a la cultura conlleva, trae siempre  consigo un aumento de prestigio de cara a los clientes habituales, proveedores y trabajadores vinculados a la entidad, que poco a poco se va extendiendo al ámbito ciudadano en que se desenvuelve la misma y sus productos, dado que la cultura es, en última instancia, una “riqueza intangible” que va impregnando los colectivos a quienes se dirige, empezando por los más cercanos, con una fuerza cada vez más expansiva.

¿Y qué supone, finalmente, para los actores culturales ese apoyo?: un yacimiento de trabajo que les permitirá desarrollar su labor creativa y obtener la necesaria y lógica remuneración a su trabajo, un medio para darse a conocer y poner su obra en valor, en el caso de autores nuevos o poco conocidos, mayor consolidación de los consagrados y la formación de un “caldo de cultivo cultural” exportable como paquete o conjunto regional, que dará a Castilla y León una proyección externa, que en otras condiciones no sería posible. Todo gracias al apoyo de aquellos empresarios que asuman la filosofía de cultura-empresa, apostando por los proyectos e iniciativas necesarios y beneficiosos para todos los actores que intervienen en la proyección social del hecho cultural: artistas y escritores, empresas a título individual, organizaciones empresariales, sociedad en general y comunidad castellano-leonesa, en una verdadera apuesta de intención que empieza siendo una forma más de cohesión regional para trascender después a ámbitos más amplios.

FORCAL es, en este terreno, un ejemplo a seguir y esperamos que el convenio firmado con CECALE comience a dar pronto buenos frutos.

Julián ALONSO
Poeta y escritor
                           Coordinador editorial de la Colección Soñando Futuros (FORCAL)

lunes, 26 de septiembre de 2011

LA CRISIS


Los sueños basados en el tener
Las ilusiones asentadas en el poder
La codicia emanada de la avaricia  insastifecha
El bienestar cifrado en el no trabajo
El desprecio a los grandes valores de la humanidad
como la honradez, la verdad, la sinceridad y el amor a los demás
Todo ello mezclado con envidias, odios y  venganzas,
han conformado esa gran burbuja en que esta la humanidad
y que sustentada, engordada y negociada por el GRAN CAPITAL
va haciéndose explotar donde conviene y cuando se requiere




La crisis es una consecuencia de nuestra actual educación,
de nuestra forma de vivir
y del afloramiento de lo más perverso del ser humano:
el egocentrismo materialista,
el tener por el tener y para uno mismo,
el pensar solo y claramente en la felicidad individual y del momento
y que el bienestar de los demás es algo secundario
y siempre posterior al nuestro.
Todo ello conforma nuestra profunda y maligna crisis  ética y de valores
Salir de ella dependerá solo y exclusivamente de nosotros mismos
y de la capacidad de despertar de este mal sueño

Carlos Rodríguez Fernández

martes, 20 de septiembre de 2011

La Calidad y la Crisis


CALIDAD Y CRISIS

Las empresas que nos dedicamos la CALIDAD en el sentido amplio de la palabra desde la implantación hasta la certificación, pasando por el control y la auditoria, tenemos muy claro que de las crisis solo se sale con más trabajo, ajustes de gastos y más calidad.

Estamos inmersos en la peor crisis vivida por las dos últimas generaciones. En la que todos hemos sido algo culpables, por nuestros hábitos de vida, aunque haya habido responsables que por una avaricia desmesurada y una codicia fraudulenta nos han precipitado a este caos financiero. Esperemos que la justicia les de su merecido castigo.

Pero nosotros tenemos que planificar nuestras empresas no solo para tratar de mantener nuestras plantillas durante las crisis, si no para hacerlas mas competitivas mientras dure y cuando salgamos de ella.

La escasez de trabajo y la falta de consumo en estos momentos hace que las empresas, por la necesidad inmediata de liquidez, entren en una competencia alocada de los precios, que si no se tiene cuidado puede conducir a la quiebra en corto plazo.

Una adecuada planificación de la producción, de la calidad y de los precios, seria nuestro mejor consejo en estos momentos.

Pero para poder cumplir el primer objetivo de mantener las plantillas actuales de trabajadores, este equilibrio es prácticamente imposible de lograr si no ampliamos los mercados donde competimos,  pues si no, en las circunstancias actuales, nos veremos en la necesidad de bajar la calidad para poder vender nuestros productos y esto a corto plazo pudiera ser una solución,  pero seria nuestra hara- kiri empresarial.

Desde el GRUPO INZAMAC hemos optado por la movilidad de los mercados, ampliando nuestra internacionalización, pues el mercado nacional, de momento, es el que observamos mas colapsado.

Desde nuestra central de Sudamérica en Chile, donde llevamos trabajando desde hace trece años, con una plantilla de mas de cien trabajadores y un Centro de Control de Calidad homologado y considerado por las administraciones y empresas, hemos ampliado mercado a Perú y estamos en fase de hacerlo en Brasil.

En Europa hemos consolidando nuestra filial GEOSOLVE en Portugal, con nuevas alianzas empresariales portuguesas y en Polonia, donde los fondos estructurales Europeos  parece que comienzan a llegar, estamos licitando nuevos contratos.

Y en Argelia llevamos funcionando tres años desde el Centro de Control de Calidad de la empresa INZAMAC-ALGERIE S.A.R.L  en la que participamos socios argelinos y europeos.

Nuestra política empresarial es acudir a los mercados donde los precios nos permitan mantener la calidad y las plantillas, con la posible movilidad de algunos de nuestros cuatrocientos trabajadores, pero todos somos conscientes que para salir de la crisis se necesitan sacrificios.

Esperamos conseguirlo.
   
Carlos Rodríguez Fernández